Evangelio Pentecostal


Pasión por Pentecostésinvierno 11-12

Asirse de Pentecostés (Filipenses 3:12) es semejante a una niña que tiene en su mano un cono de helado de frambuesa en un día de calor. Ella no lo dejará perderse ni que se le caiga. El cono de helado es dulce, vigorizante, refrescante, delicioso, y poderosamente atractivo. Ella se siente muy feliz de tenerlo en su mano. Algo semejante a eso es el Pentecostés para el creyente.

El poder del Espíritu de Dios es...
por Isaac Canales


El Espíritu en el mundo

AEs imposible decir exactamente cuántos creyentes pentecostales y carismáticos hay en el mundo. Los analistas estiman que dos tercios de los aproximadamente 100 millones de cristianos en China son pentecostales. Tan solamente Brasil cuenta con casi 23 millones de creyentes en las Asambleas de Dios, y Corea del Sur tiene más de tres millones.

En la última década, la población del mundo creció 1,2 por ciento, y la población cristiana creció casi exactamente en la misma proporción. En contraste, el crecimiento de la población evangélica fue más del doble de eso, llegando a 2,5 por ciento. El crecimiento promedio anual de las Asambleas de Dios para la década fue de cuatro por ciento.

Cantidades tan grandes...

por Randy Hurst

 

Pentecostés sigue su marcha

Muchos cristianos viven en la actualidad en una condición de mala memoria; como si hubiésemos sido dejados solos para resolver los problemas de esta vida y de este ministerio. Es como si hubiésemos olvidado aquello de lo que somos capaces mediante el poder que nos dio Jesús por medio del Espíritu Santo. ¡Vivimos como si el Pentecostés estuviese muerto!

Es una trampa con la cual muchos de nosotros estamos familiarizados. Tratamos de vencer por nuestros propios medios, olvidando del todo que no somos capaces de nada, excepto que confiemos en el poder del Espíritu Santo.

Es fácil caer en esa trampa...
.
por Isaac Olivarez

 

Sigue firme vs. suéltalo

Me arrodillé y levanté mis manos; pensaba que esa era la manera de hacerlo. Pronto muchos parientes y amigos comenzaron a reunirse alrededor de mí.

Algunos de ellos se acercaban a mi oído y exclamaban: “¡Suéltalo, Bob!” Otros decían: “¡Sigue firme!” Algunos tomaban mis brazos y los mantenían en alto. Yo estaba hecho un mar de lágrimas. ¡Y qué griterío había alrededor de mí! Todavía puedo recordar que me costaba concentrarme en el Señor.

Aunque yo había crecido en ese ambiente...

por Bob Cook

 

Cualquier cosa que pidamos

Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. Él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda (Marcos 10:35-37).

Usted y yo hemos hecho lo mismo que hicieron estos dos discípulos. Queremos que Jesús haga por nosotros cualquier cosa que pidamos.

Por lo general, yo le digo a Jesús específicamente lo que deseo. Jacobo y Juan fueron más listos. Ellos primeramente se reservaron lo que deseaban, prefiriendo en cambio averiguar si Jesús estaba dispuesto a escribirles un cheque en blanco. Es posible que ellos pensaran que podrían conseguir lo que querían, puesto que sabían que Él los amaba; o tal vez el hecho de que Jesús acababa de hablar de su muerte les hizo pensar que Él estaría más abierto a concederles una petición mayor.

Lo positivo en esto es...

por George O. Wood

 

Solo, pero nunca en soledad

Mientras me hallaba en Chama, Nuevo México, recibí un llamado urgente de mi esposa. Nuestra hija no se estaba sintiendo bien físicamente y necesitábamos orar. Pensé en viajar de regreso a casa en Denver, Colorado; pero ese viaje llevaría más de cinco horas. Me sentía demasiado cansado para hacer ese viaje, conduciendo de noche. Decidí que era mejor que durmiera unas pocas horas. Partir temprano por la mañana me permitiría volver a Denver y estar con mi familia a media mañana.

Tan pronto como entré en la iglesia, comprendí que aunque estaba solo en Chama, no me sentía solo. Era evidente que estos creyentes.

por Dennis Rivera

 

 


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