Evangelio Pentecostal


La importancia de la palabra de Diosinvierno 11-12

“No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Si se trata de la manera en que vivimos, entonces la palabra de Dios debe ser de suprema importancia para los creyentes, tanto en la Iglesia como en la vida personal.
por Dick Nicholson


¿Qué es la Biblia?

Nuestra escuela cristiana era una agencia de servicio a la comunidad. La mayoría de los alumnos no pertenecían a nuestra congregación. Una joven mujer, con trasfondo en los Testigos de Jehová que no podía asistir a la escuela pública porque estaba casada (aunque eso había sucedido tiempo atrás), levantó la mano, y yo me acerqué a su escritorio para atenderla.
por Jim Dempsey

 

La espada del Espíritu, La Palabra de Dios

“Diablo” fue vencido por la espada del Espíritu.
por Ken Horn

 

El costo de no ser discipulado

Mientras yo hablaba esa mañana sobre el efecto transformador del evangelio, noté que Ebi, una brillante joven estudiante africana, lloraba silenciosamente en su asiento. Sentada justamente frente a mis ojos y en el centro de su corrida de asientos, no podía pasar desapercibida.
por James D. Hernando

 

El poder sanador del perdón

¿Ha tenido que perdonar alguna vez a alguien que le ofendió gravemente? ¿Recuerda el resentimiento y la obstinación que había en su corazón al justificarse por no conceder ese perdón?
por Beatrice Northcutt

 

Perezosos, La vida en cámara lenta

¿Ha oído el término perezoso? Significa lento. Si alguna vez ha visto a un perezoso, usted entendería la razón de la expresión.
por Christina Quick

 

El camello y el ojo de una aguja

El joven rico prefirió su riqueza terrenal antes que ganar riquezas eternas por seguir a Jesús (10:17-22).
por George O. Wood

 

Un papelito en el viento

Con lágrimas en los ojos, él me dijo: “Fue simplemente un trocito de papel que arrastró el viento. Llegó al pequeño quiosco donde todos los días mi padre vendía su mercadería para sostener la familia. En un momento en que no tenía clientes, mi padre invitó a Jesús a su vida. Eso marcó la diferencia en nuestra vida y en nuestro futuro. Con el tiempo, mi madre y toda mi familia fuimos creyentes”.
por Efraim Espinoza

 



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